BUSCAR EN ESTE BLOG

Búsqueda personalizada

HERMENEUTICA PARA JOVENES PREDICADORES (LECCIÓN III)

Por: Jorge E. Pino Valenzuela
Pastor Evangelista

SERMONES TEMATICOS

Empezaremos hoy una nueva clase de sermones… sí ya sé que en Facebook dije “sermones expositivos”… (no soy arcángel, me equivoco).
Empecemos con la definición de este tipo de sermones:

Un sermón temático es aquel que expone un asunto o tema bíblico (obvio), pero tiene la característica de que NO SIGUE linealmente el texto bíblico en la forma textual. Sino más bien, la enseñanza o conjunto de doctrina, se encuentra alrededor de toda la Biblia, y el tema puede ser encontrado en diferentes pasajes del texto sagrado: Ejemplos de esto pueden ser temas como: “El Pecado”; “La Divinidad”; “El Arrepentimiento”; “La Salvación”; etc.

Una vez elegido el tema el cual desea enseñar o predicar, se debe escoger cuidadosamente la porción escritural desde donde comenzará el desarrollo del sermón, este texto será la “base”, de ninguna manera el “esqueleto” del sermón, como en los ejemplos que hemos visto hasta ahora. En honor a que NO estoy escribiendo temas doctrinales, y que estas lecciones están siendo enviadas a diferentes corrientes doctrinales, no tocaré temas que puedan afectar susceptibilidades (entiéndase Bautismo, Unicidad/Trinidad, etc. si desean saber mi opinión sobre estos temas, basta que me pregunten al correo público que tengo).

Para empezar con nuestros ejemplos, imaginémonos que los hermanos NO están yendo a predicar a las calles (en los lugares que todavía nos es permitido), y el encargado del punto de predicación a la calle tenga la necesidad de predicar sobre esto. Podrá tomar como base Marcos 16:16 o bien Romanos 1:16, pero, aunque podrá usar y citar más de una vez estos textos, no se ceñirá sólo a estos dos versículos. Veamos un bosquejo:



¿POR   QUÉ   PREDICAMOS    EL   EVANGELIO?

1.     Porque Cristo lo mandó. Es, pues, un deber de todo cristiano agradecido.

2.     Es el beneficio mayor que se puede hacer a individuos y naciones. (Pueden citarse aquí muchos ejemplos como prueba e ilustración.)

3.     Es el único medio para lograr la salvación eterna de las almas.

Cuando se empieza a explicar el punto 2, muchas veces el predicador corre el peligro de adelantarse en el desarrollo del tema, diciendo por ejemplo que “el mayor beneficio que recibe toda persona por la predicación del evangelio es la salvación de su alma”. ¿Por qué evitar decir esto que es una verdad central en este punto?, porque es un tema que debe tratar en el tercer punto. Si se adelanta, caerá en repeticiones que son muchas veces causa bostezos en la congregación. El asunto de la salvación del alma es el más importante y el más adecuado para el llamamiento final: déjelas, pues, para el fin del sermón. Puede enfocarse en los beneficios terrenales en el segundo punto. (me entiende verdad).


I)          SERMÓN TEMÁTICO DOCTRINAL

Para este tipo de sermones, se debe tomar la idea principal, o doctrina bíblica y sintetizarla o resumirla. El aporte de los textos bíblicos debe ser diverso, pero NO todos los textos que se utilizan hablan directamente del asunto que bosquejamos, tampoco se debe abusar de textos sobre textos sobre textos.

Hay predicadores que lo único que dicen son textos y más textos sin exhortar nada al respecto. Yo conozco a algunos cuantos, y (perdónenme algunos ancianos que les gusta este tipo de sermón [en mi congregación se les ha tachado de super-conocedores de la Biblia, pero para mí, la mera repetición de textos aunque estén bien “hilados” bajo un tema, no necesariamente es comprender las Sagradas Escrituras]). A los cristianos, en general, nos gusta ver que las exhortaciones de los predicadores están bien fundados en la Palabra de Dios, pero nos gusta la exhortación. Cuando Pablo el apóstol, cita una y otra vez las Escrituras del Antiguo Testamento, por ejemplo cuando habla de la justificación por la fe en Romanos y/o Gálatas, no tan sólo cita Escrituras, sino que encontramos pensamientos originales, es decir, propios de Pablo, que forman la carne de sus disertaciones. En mi congregación les llamamos predicaciones de “concordancias”, es decir, se toma unas referencias cruzadas de las últimas páginas de la Biblia y se empieza a repetir los textos. Un predicador debe evitar esto. Debe pensar, y no fiar su predicación a la memorización de textos bíblicos.

Un consejo vital, para cualquier tipo de sermón, ya sea como el anterior ejemplo, o el que daré ahora en adelante, debieran emplear más de dos a lo sumo tres textos bíblicos como máximo, como apoyo de los pensamientos de las partes que se subdivide el bosquejo. UN SOLO texto bien escogido, es suficiente, y allí encontramos la pericia y la dedicación de un buen escudriñador de la Palabra de Dios.



EJEMPLO 1

EL PROMETIDO MESÍAS


Introducción. — La promesa de un Redentor fue hecha a nuestros primeros padres desde el momento de la caída; la Biblia va definiendo el carácter de este enviado sin igual que vendría a efectuar la liberación espiritual de la Humanidad.

Desarrollo. — Notemos sus características:
I. Sería simiente de la mujer, lo que parece predecir su nacimiento virginal: Génesis 3:15.
II. Sería un descendiente de Abraham: Génesis 22:18.
III. Sería un descendiente de David: 2.° Samuel 7:13.
IV. Nacería en Belem Miqueas 5:2.
V. Horadarían sus manos y sus pies: Salmo 22:16.
VI. Sería  contado  entre  malhechores:   Isaías 53:9.
VI. Pero enterrado en rica tumba: Isaías 53:9.
VII. No quedaría en el sepulcro: Salmo 16:10.

Conclusión. — Cristo ha demostrado ser el Mesías prometido y como tal debe ser aceptado.

Como les comenté con anterioridad, el predicador puede encontrar y llenar de textos su predicación para cualquiera de los puntos que tratamos en el ejemplo 1, pero basta uno bien escogido y bien explicado que muchos textos mal explicados. En general, todos los sermones son sintéticos, porque sintetizan o resumen alguna verdad bíblica o doctrina que se haya distribuida por todas las páginas de la Biblia.

En el ejemplo anterior (“¿Por qué predicamos el evangelio?”), no es tan claro como en el segundo ejemplo. El primer ejemplo entonces cae en la categoría de “típico” o “desarrollo de un tema”, sin embargo, el segundo está en la categoría “doctrinal”, porque desarrolla no una idea, sino una doctrina, la del Mesías.

Otras veces el bosquejo puede ser desarrollado sobre un tema apoyado de las Escrituras correspondientes y de la experiencia propia o de los demás:

EJEMPLO 2

LA ORACIÓN QUE DIOS ESCUCHA

Proverbios 15:29


I.   Dios no escucha las oraciones de:
1. Los que miran la iniquidad en sus corazones: Salmo 66:18.
2. Los altivos y orgullosos: Lucas 18:11.
3. Los faltos de caridad: Proverbios 21:13. 4.°   Los que no atienden a la Palabra de Dios: Proverbios 28:9. 5.°   Los egoístas: Santiago 4:3.

II.   Dios escucha las oraciones de:

1  Los humildes: Lucas 18:13-14.
2. Los rectos: Santiago 5:16.
3. Los que permanecen en comunión con El: Juan 15:7.
4. Los desamparados: Salmo 102:17.
5. Los afligidos: Santiago 5:13.
6. Los que buscan la Ciencia Divina: Santiago 1:15.

(Mensaje adaptado de los sermones de Paul E. Holdcraft.)


Aquí otro ejemplo de bosquejo para sermón doctrinal basado en enseñanzas de la Biblia y de la experiencia conjuntamente.


EJEMPLO 3

Tema: EL PECADO

I.   Qué es el pecado.

1. Es trasgresión de la ley divina:  1.a Juan 3:4.
2. Es obediencia al enemigo de Dios y nuestro: Romanos 6:17, 18.
3. Es una prueba de ingratitud y desafecto al que merece todo amor y obediencia: Romanos 1:21.
4. Es una tendencia natural por herencia: Salmo 51:5.

II.   Cómo se produce.

1. En el pensamiento. Cuando es:
a. Consentido: Deuteronomio 12:19.
b. Acariciado: Proverbios 16:30.
c. Buscado: Génesis 6:5.

2.   De palabra:
a. Contra Dios; blasfemias: Levítico 24:15.
b. Insultos contra los semejantes: Mateo 5:22.
c. Mentiras (sobre todo en perjuicio del prójimo): Jueces 12:22.
d. Chismes y murmuraciones: Levítico 19:16.

3.  De obra. Es todo acto prohibido por la ley divina,  y las  acciones conducentes a los mismos:
a. Crimen y otras relaciones favorables al mismo: Éxodo 20:13.
b. Adulterio y actos de lascivia:  Éxodo 20:14.
c. Violencia de obra: Isaías 3:12.

III.   Trágicas consecuencias del pecado.

1. Desasosiego en el alma; turbación de la paz interior: Isaías 48:22.
2. Aumenta las dificultades de la propia vida, ya bastante difícil a causa del pecado reinante. A veces con la esperanza de mejorarlas (Ej.: el ladrón, timador, etc.): Proverbios 4:19.
3. Lleva el pecador a una pendiente peligrosa (la bola de nieve).
4. Induce a otros a pecar: 2.° Samuel 12:14.
5. Aparta el favor de Dios: Isaías 51:2.
6. Conduce al apartamiento definitivo, o sea, al infierno: Salmo 9:17.

IV.   El remedio para el pecado.

1. Remedios ineficaces. Todos los que proceden de nosotros mismos o de invención humana:
a. Arrepentimiento sin fe en el Redentor.
b. Sacrificios y penitencias.
c. Dinero y ofrendas: Hebreos 8:20.

2. El remedio eficaz: LA OBRA DE CRISTO. Por ser infinito su Autor y el mismo Hijo de Dios.

3. Aplicación del remedio:

a. Por la fe: Efesios 2:8.
b. Con arrepentimiento: Hechos 3:19.
c. En novedad de vida: 2.a Corintios 5:17.

¿Notó la diferencia de este bosquejo?... Es demasiado largo, por lo tanto, cada parte está obligada a ser explicada muy concisamente. Cuando ocurre esto, (y por lo general sucede con temas tan extensos como “la fe”, “el arrepentimiento”, “el bautismo”, etc. conviene definir un título al cual nos ceñiremos para evitar desorientar a la congregación y que NO se olvide de lo que se dijo al comienzo, y sólo recuerden lo final.

¿Cómo solucionar este problema? Para que la hermandad saque el mejor provecho al sermón, recordando la gran mayoría del mensaje, podemos desarrollar los temas, de una forma “menos completa”, pero que sea más expresiva. Pongamos el ejemplo del “pecado”. Basados en el texto de Hebreos 3:13, y asociando la idea del “pecado” a la idea del “engaño”.

EJEMPLO 4

EL ENGAÑO DEL PECADO

I.             El pecado engaña en cuanto a su verdadera culpa. Pretende que Dios no le da importancia.
II.            El pecado engaña acerca de las ventajas que por él se han de recoger.
III.          El pecado engaña acerca de los malos resulta dos de nuestros hechos.
IV.           El pecado engaña en cuanto a las posibilidades de ser librados de él cuando nos plazca.
V.            El pecado engaña en cuanto a su desastroso fin.

Puede buscar, si desea textos bíblicos para cada uno de los puntos, y agregarle anécdotas que ilustren las ideas del bosquejo, y obtendrá un tema breve y que todos podrán recordar con más facilidad que los anteriores.

En el caso de temas tan extensos como la “el arrepentimiento”, “la fe”, “la divinidad”, etc. sugiero que se tomen diferentes bosquejos para diferentes ocasiones, por ejemplo, bosquejar “el bautismo de Juan”, “el bautismo en el Nombre de Jesús”, “los bautismos descritos en el Libro de Hechos”, etc. Así en diferentes ocasiones, hablar de los diferentes aspectos, y no tratar el tema “el bautismo” como una generalidad intentando abarcar todo los ámbitos del mensaje doctrinal del bautismo.


II)       SERMÓN TEXTUAL-TEMATICO

Ya tenemos dos tipos de sermones aprendidos, el textual (lección 2) y el temático (lección 3), ahora, uniendo ambos, vemos nacer el sermón textual-temático. En la Palabra de Dios veremos cómo algunos pasajes bíblicos pueden ser construcciones especialmente hechas para mezclar estos dos tipos de sermones, que siendo temáticos, pueden ser tratados con el orden de desarrollo de los textuales.

Un extremo cuidado, debe tenerse con el uso de textos excesivos. No deben tomarse textos sólo porque la “idea principal” o la “palabra principal” del mensaje aparezca en el texto bíblico. Nuevamente les repito, que un sermón, no es tomar concordancias y repetir textos como “papagayos”. Favor, téngalo como una premisa en la construcción de sermones. Para no caer en este tipo de problemas. Es de mucha ayuda el formular las divisiones y subdivisiones del bosquejo, y luego de eso, ocupar los textos de apoyo que expondrá en el mensaje. Veamos un ejemplo:


EJEMPLO 5

BUSCANDO AL SEÑOR

Isaías 55:6

I.   Qué significa buscar al Señor.

1.° Es buscar el conocimiento de Él: Juan 1:18, 2.a Corintios 4:6, Juan 17:25-26 y Mateo 11:27.
2.° Es buscar su favor: Efesios 2:3 y 1:6.
3.° Es buscar su imagen: Génesis 1:27, Efesios 4:22-24.
4.° Es buscar su comunión: Colosenses 1:21, 2.a Corintios 6:16 y Juan 14:23.
5.° Es buscar su presencia y goce por la eternidad: Mateo 5:8, 1.a Juan 3:2, Apocalipsis 21:3-7 y 22:3-4.

II.   Cómo debe buscarse al Señor.

1.° Conscientes de nuestra absoluta necesidad de Él y de los privilegios arriba mencionados.
2.° Con sinceros deseos de tenerle: Salmo 42:1, 43:1 e Isaías 26:8-9.
3.° Por medio de la oración: Mateo 7:7 y 6:6.
4.° Con una búsqueda perseverante.

III. Cuándo debemos buscar al Señor.

1.° Mientras vivimos.
2.° Mientras gozamos de salud.
3.° En nuestra juventud.
4.° Mientras dura el día de la gracia.

IV. Su generosa oferta.

1.° Tendrá misericordia.
2.° Dará abundante perdón: Isaías 55:7.
3.° Nos renovará: Vers. 10 y 11.

(Adaptado un sermón de Charles Simeón.)

Si observa bien, algunas de las subdivisiones tienen textos de apoyo, pero otras no. El ejemplo anterior es tan amplio en la Biblia, que fácilmente podríamos encontrar varios textos para cada uno de los puntos tratados, pero los temas tratados en los puntos III y IV son tan sencillos de entender, que no requieren (aunque existan muchos) textos de apoyo. El poner un texto para cada uno de los puntos y explicarlos haría del mensaje demasiado largo y tal vez tediosos.

Sin embargo, en la primera parte ya tenemos muchos textos (incluso, demasiados), otra idea entonces, es eliminar algunos de la primera sección y ponerlos en la segunda

EJERCICIO: Pondré citas a continuación, acomódelas en las divisiones que no tienen textos de apoyo según estime conveniente: Isaías 55:7. Eclesiastés 12:1. Isaías 65:6. Job 7:4-6. Eclesiastés 7:2. Salmo 111:2. Lucas 11:9.

Otra observación que debo hacer a esta altura (desde ahora me pongo exigente en estas lecciones), es que cuando un punto tiene más de un texto de apoyo, estos textos NO están puestos desordenadamente, sino que tienen un orden lógico también:

Por ejemplo en la subdivisión 1.
"Es buscar el conocimiento de El".

Podemos empezar diciendo, de acuerdo con Juan 1:18, que la búsqueda del Desconocido Invisible ha sido la gran incógnita de la Humanidad; pero no es tanto porque Dios se haya ocultado como porque el diablo ha cegado las mentes de los hombres para no ver a Dios en sus obras. Aquellos que reciben a Cristo son los que verdaderamente descubren a Dios según Juan 17:25-26, ya que Dios tiene que ser buscado más con el corazón que con la mente. Por esto son las personas más sencillas y sinceras, y no los sabios de este mundo, quienes le encuentran más fácilmente (Mateo 11:27). Quien busque este supremo conocimiento lo hallará, por muy humilde e ignorante que sea.

Cuando realizamos esta relación, se introduce con suavidad a la argumentación lógica del predicador. Una de las cosas más terribles en una predicación es tomar una cadena de textos descontextualizados y sin conexión como textos de apoyo. Los textos que debe utilizar son textos que estén “hilados”, que caigan justo en el molde que hemos hecho (no hay peor cosa que un postre todo desarmado en el plato… wakatela)

Otro error común es explicar eternamente textos, que cada uno de ellos parecen sermones por separados. Nunca se debe olvidar el norte del sermón. Las subdivisiones son eso!!... no son el sermón en sí. Nunca debe emplear muchos minutos a explicar las subdivisiones, deben presentarse de forma concisa, precisa y lo más claro posible.

Si una subdivisión le causa un raudal de pensamientos, es mejor que los anote y luego haga otro sermón.

Veamos un último ejemplo de bosquejo de sermón textual sintético tomado de un famoso predicador, sin textos ilustrativos, lo que requerirá mayor número de anécdotas que contar.

EJEMPLO 6

EL ARREPENTIMIENTO

Isaías 55:7
I.    Necesidad de la conversión.

Algunas personas dudan de tal necesidad, pero ésta resulta evidente teniendo en cuenta:

1.° La naturaleza de Dios. — ¿Cómo puede un Dios Santo consentir el pecado o perdonar a pecadores que continúen en su iniquidad?
2.° La naturaleza del Evangelio. — Las Buenas Nuevas no son una proclamación de tolerancia del pecado, sino una liberación de él.
3.° Los antecedentes del Evangelio. — Tenemos muchos ejemplos de perdón en la Sagrada Escritura otorgado a personas que cambiaron de vida, pero ninguno de perdón concedido a quienes persistieron en el mal camino.
4.° El propio beneficio del pecador requiere que abandone el pecado, ya que de otro modo éste dejaría sentir sus efectos.

II.   La naturaleza de la conversión.

1.°   Tiene que abandonar su "camino"Esto significa:
a)   Su camino natural, en el cual corre de por sí, según su propia tendencia.
b)   Su camino habitual, al cual está acostumbrado.
c)    Su camino preferido, en el cual encuentra los placeres del pecado.
d)    El camino ancho por donde van muchos.

2.°   Debe dejar abandonar tal camino. Pues no basta:
a)   Reconocer que es malo.
b)   Lamentarse de seguirlo.
c)   Resolverse a dejarlo alguna vez.
d)   Andar con más cuidado en él.

3.°   El pecador debe dejar también "sus pensamientos".
Esto significa sus opiniones y nociones propias anti-escriturales:
a)   Con respecto a Dios; su ley; su Evangelio; su pueblo.
b)    Respecto al pecado; al castigo; a la persona de Cristo; o a su propia persona.
c)   Respecto a su propio orgullo, negligencia, desobediencia y desconfianza.

III.    El Evangelio de la conversión.

1.°   Una promesa segura: "Tendrá de él misericordia".
2.°   Un perdón completo: "Será amplio en perdonar".

Esta amplitud proviene del Calvario, donde todo el pecado fue expiado. En virtud de tal obra Dios puede ser extraordinariamente generoso para con el pecador de conciencia despierta, sin faltar a su justicia.

Conclusión. — Oh, que el pecador considere la necesidad de un cambio total de pensamiento en lo interior, y de conducta exterior. Si no es completo y radical sería vano. Total y terrible ruina será la consecuencia de seguir en el mal. Que sea ésta la hora crucial de tu vida. Dios dice "vuélvete". ¿Qué te impide hacerlo?

(Adaptado de C. H. Spurgeon.)

Dios les bendiga,