BUSCAR EN ESTE BLOG

Búsqueda personalizada

EL ESPÍRITU DE JEZABEL EN LA DOCTRINA DE BALAAM

Por: Rigoberto Gómez López
Iglesia Pentecostal Unida Hispana, Nicaragua
Central, Jinotepe, Carazo

Apocalipsis 2:20 “pero tengo unas pocas cosas contra ti: Que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a FORNICAR”

Esta pequeña reflexión nace porque aquí en Centroamérica, específicamente Nicaragua y El Salvador, hay algunos que enseñan que no es necesario que una pareja en fornicación se case para luego bautizarse. Un error conduce a otro error, pues dicen que al subir de las aguas del bautismo, tampoco es necesario el casamiento, trayendo como consecuencia que el espíritu de Jezabel (Fornicación) mencionado en Apocalipsis 2:20 se introduzca en la enseñanza de la iglesia. Tan importante es este asunto acerca de la fornicación que también en Apocalipsis 2:14 se menciona  al decir: “Pero tengo unas pocas cosas contra ti: Que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Balaam, que enseñaba a Balac a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer FORNICACIÓN”, por lo cual es necesario quitar el espíritu de Jezabel que era parte de la doctrina de Balaam.

La Biblia dice en Hechos Capítulo 2 que, en el día de Pentecostés, se bautizaron como tres mil personas, en esta porción de la escritura no se menciona ningún interrogatorio acerca de su estado civil (soltero o casado); sin embargo, el versículo 10 nos dice que eran judíos y prosélitos, es decir, Israelitas y extranjeros de todas las naciones convertidos al judaísmo, que habían venido a celebrar el pentecostés; por tal razón, eran hombres y mujeres que guardaban la ley y su fe NO LES PERMITÍA LA FORNICACIÓN.

Al apóstol Pedro le fue revelado el plan de Dios para los gentiles y fue enviado a un varón llamado Cornelio, de quien se dice que era “PIADOSO Y TEMEROSO DE DIOS” (Hechos 10:2) dando a entender que era un prosélito, porque a los extranjeros convertidos al judaísmo se les llamaba varones piadosos y temerosos de Dios.

Cuando los apóstoles llegaban a ciudades de gentiles, entraban en las sinagogas judías a predicar, tal es el caso de Hechos 13:5 al llegar a Chipre. De igual forma Antioquía (Hechos 13:14) dirigiéndose a los presentes en el versículo 16 como “…varones Israelitas (judíos) y los que teméis a Dios (prosélitos); en el versículo 26 vuelve a decir: “…Hijos del linaje de Abraham (Judíos), y los que entre vosotros teméis a Dios (prosélitos); siendo este el m motivo por el cual el verso 43 dice: “… muchos de los judíos (Israelitas) y de los prosélitos PIADOSOS (Extranjeros convertidos al judaísmo) siguieron a Pablo y a Bernabé”. Así que estos gentiles eran llamados, al igual que el prosélito Cornelio, varones piadosos y temerosos de Dios.

Esta predicación del evangelio impactó tanto en el pueblo gentil que aún los que no eran convertidos al judaísmo creyeron, y en el primer concilio de Jerusalén llegaron a la conclusión de que los gentiles debían, además de otras cosas, ABSTENERSE DE FORNICACIÓN (Hechos 15:27-29); y se envió carta para entregar a las congregaciones como se hizo con Antioquía (Hechos 15:30).

El apóstol Pablo continuó “discutiendo en las sinagogas con judíos y piadosos (prosélitos), y en LA PLAZA cada día CON LOS QUE CONCURRÍAN (otros gentiles) en la ciudad de Atenas (Hechos 17:17), es decir, que se añadieron a la iglesia más gentiles que no eran convertidos al judaísmo. Con el paso del tiempo, cuando Pablo vuelve a Jerusalén, se le recuerda que se ha escrito a los gentiles que “SE ABSTENGAN de lo sacrificado a los ídolos, de sangre, de ahogado y de FORNICACIÓN” (Hechos 21:25). Cuando Pablo escribe a la iglesia es claro al declarar: “el cuerpo no es para la fornicación” (1 Corintios 6:13); “Huid de la fornicación” (1 Corintios 6:18); “manifiestas son las obras de la carne que son: adulterio, fornicación…” (Gálatas 5:19), siendo esta su enseñanza al pueblo gentil, y se predicaba tanto en Jerusalén como en otras naciones.


Para terminar, en Apocalipsis 2:20 se le dice a la iglesia de Tiatira: “Pero tengo unas pocas cosas contra ti: Que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a  mis siervos a FORNICAR”, este espíritu de Jezabel se quiere introducir en la iglesia de su nombre cumpliéndose 1 Pedro 2:1-2 “…habrá entre vosotros falsos maestros que INTRODUCIRÁN HEREJÍAS DESTRUCTORAS, y aún negarán al señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de l os cuales el camino de la ver dad será blasfemado”.  Es tiempo de reflexionar y quitar ese espíritu de Jezabel, el cual está haciendo su parte dentro de la doctrina de Balaam, y es necesario hacer lo que dijo Pablo: “Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina” (Tito2:1); “Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo, nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido” (1 Timoteo 4:6); “TEN CUIDADO te ti mismo y DE LA DOCTRINA; persiste en ello, pues haciendo esto te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren” (1 Timoteo 4:16).