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ELIAS VIENE OTRA VEZ (EL PROFETA ELIAS COMO UNO DE LOS DOS TESTIGOS DE APOCALIPSIS 11)

Por: Jason Dulle
 
“Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino. Viéndolo Eliseo, clamaba: ¡Padre mío, padre mío, carro de Israel y su gente de a caballo! Y nunca más le vio; y tomando sus vestidos, los rompió en dos partes” (2. Reyes 2:11-12).

¿Qué quiere decir la Biblia cuando dice que Elías viene de nuevo? ¿Es una profecía cuyo cumplimiento será literal, o Juan el Bautista ya cumplió la profecía en espíritu? ¿O será que la profecía tiene un cumplimiento doble: uno por Juan el Bautista y otro por el propio profeta Elías. En este breve documento se examinará este tema.


Las dos profecías sobre las que se basan todas las referencias del Nuevo Testamento, se encuentran en Malaquías 3:1 y 4:5-6, que dicen así:

“He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos”. (3:1). [1]

“He aquí, yo os envío el profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. Él hará volver el corazón de los padres hacia los hijos, y el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición”. (4:5-6).

Es evidente que los judíos de la Palestina del primer siglo, estaban esperando que Elías regresara a la nación de Israel para preparar los corazones de la gente para recibir a su Mesías. [2] Algunos de los fariseos le preguntaron a Juan el Bautista si él era Elías que habría de venir (Juan 1:21-25). Juan negó que él fuera Elías, y declaró que él era "la voz de uno que clama en el desierto: Enderezad el camino del Señor" (Juan 1:21, 1:23), tal como fue profetizado por Isaías (Isaías 40:3). Otros creyeron que Jesús era Elías (Marcos 6:15). Incluso, los discípulos de Jesús testificaron que muchos en Israel creían que Jesús era Elías que había venido de nuevo (Mateo 16:14, Marcos 8:28 y Lucas 9:19).

Si ninguno de ellos, Juan el Bautista o el Señor Jesús, eran Elías que había venido de nuevo, entonces ¿quién es ese Elías que vendrá otra vez?

Acerca de Juan el Bautista, Jesús le dijo a la multitud que éste era el mensajero de Malaquías 3:1 y el Elías de Malaquías 4:5. (Ver Mateo 11:7-14, enfocándose en los versículos 10 y 14). En otra ocasión, después de que Jesús se transfiguró, apareció con Moisés y Elías en el monte. Pedro, Jacobo y Juan, le preguntaron a Jesús sobre el por qué los escribas decían que es necesario que Elías venga nuevamente antes de que todas las cosas sean restauradas (Mateo 17:1-13, Marcos 9:2-13). Jesús les explicó a ellos: "A la verdad, Elías viene primero, y restaurará todas las cosas. Mas os digo que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron" (Mateo 17:11-12). Jesús pensó en Juan el Bautista, como el Elías de Malaquías 4:5 (Mateo 17:13). ¿Cómo puede ser esto? Esto se puede entender, cuando nos percatamos de que antes de que Juan naciera, el ángel del Señor dijo esto a Zacarías concerniente al ministerio de Juan: “Y hará que muchos de los hijos de Israel se conviertan al Señor Dios de ellos. E irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para hacer volver los corazones de los padres a los hijos, y de los rebeldes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto” (Lucas 1:16-17, énfasis mío). Juan el Bautista no era la persona de Elías que se profetizó que volvería, pero Juan fue ordenado por Dios para preparar el camino a Jesús en su primera venida, en el espíritu y el poder que poseyó Elías. Esto no niega que el propio Elías venga de nuevo en su presencia física, antes de que Jesús regrese a la tierra para establecer su reino milenial. Entonces se puede decir que Juan el Bautista cumplió parcialmente las profecías de Malaquías.

Puede parecer extraño o incluso incorrecto, decir que una profecía puede cumplirse parcialmente. Sin embargo, nos encontramos con que las Escrituras declaran muchas profecías que solo se han cumplido parcialmente y que tienen cumplimientos múltiples. En la hermenéutica bíblica, esto se conoce como el principio de la doble referencia profética. Muchas de las profecías acerca de Jesús, son profecías de doble referencia, lo que significa que tuvieron un cumplimiento inmediato, y tuvieron o van a tener un cumplimiento futuro. Aquí hay algunos ejemplos.

Esteban afirmó que Jesucristo era el profeta del cual habló Moisés en Deuteronomio 18:15 y 18:18-19. Sin embargo, cuando se lee el contexto de Deuteronomio 18, podemos ver que Moisés estaba hablando de Josué, quien iba a ser el próximo líder de Israel.

Mateo afirmó que en Jesucristo se cumplió la declaración de Oseas 11:1 que dice: "De Egipto llamé a mi hijo", cuando Jesús vivió en Egipto hasta la muerte de Herodes (Mateo 2:14-15). Sin embargo, cuando observamos este versículo dentro del contexto de Oseas, se verá que Dios estaba hablando del éxodo de los israelitas de Egipto.

Igualmente, Mateo dice que la masacre de los niños varones en Belén (Mateo 2:16-18), fue el cumplimiento de la profecía de Jeremías que dice: "Así ha dicho Jehová: Voz fue oída en Ramá, llanto y lloro amargo; Raquel que lamenta por sus hijos, y no quiso ser consolada acerca de sus hijos, porque perecieron" (Jeremías 31:15). Sin embargo, desde el contexto de Jeremías 31, sabemos que esta profecía fue dada por Jeremías a los judíos que estaban cautivos en Babilonia, a los cuales les fue prometido que una vez más, sus hijos habitarían en la tierra de Canaán (Jeremías 31:16-17).

Cuando Dios inspiró a Malaquías previó a Juan, reconociendo que Juan el Bautista cumpliría en espíritu aquellas profecías durante la primera venida de Jesús, pero Él se estaba enfocando sobre el propio Elías, sabiendo que éste iba a dar cumplimiento a aquellas profecías durante la segunda venida de Jesús.

Elías regresará de nuevo en su cuerpo físico a preparar el camino para el regreso de Jesús. El contexto de las dos profecías de Malaquías, indican que Elías va a venir de nuevo para hacer volver el corazón de Israel al Señor, antes de que el Mesías venga a establecer su reino terrenal, de modo que la cólera de Dios no repose sobre ellos cuando el propio Dios (manifestado en carne) venga (Malaquías 3:1-3; 4:1-6).

Esto se cumplirá cuando Elías regrese como uno de los dos testigos durante el período de la gran tribulación, antes de que Jesús regrese durante la Batalla del Armagedón (Apocalipsis 11:2-12). Sabemos que su ministerio es el de llevar juicio a los malvados, y dar un tipo de testimonio a las personas (Apocalipsis 11:5-6).

Aunque el pasaje de Apocalipsis no menciona específicamente a Elías como uno de los dos testigos, muchos estudiosos de la Biblia creen que él es uno de ellos, porque las profecías de Malaquías se tienen que cumplir completamente, y el único lugar de la Biblia donde encontramos que se podría describir a Elías viniendo otra vez, es este pasaje.

Otra razón para esta persuasión, es el tipo de poder que se describe que poseerán los dos testigos. El apóstol Juan dijo que si alguno quiere hacerles daño "sale fuego de la boca de ellos, y devora a sus enemigos" (Apocalipsis 11:5). El ministerio de Elías demostró poder para hacer descender fuego del cielo y para devorar a los enemigos de Jehová (2. Reyes 1:9-14). Otra descripción dice que ellos "tienen poder para cerrar el cielo, a fin de que no llueva en los días de su profecía" (Apocalipsis 1:6). Recordemos que Elías oró para que no lloviera por tres años y medio, y como resultado los cielos se cerraron y no llovió (Santiago 5:17-18).

Aún hay otro argumento que se usa para respaldar esta teoría, y es la creencia de que cuando Elías vuelva, él debe morir para que pueda ser juzgado por Dios (Hebreos 9:27). Se argumenta que, dado que Elías nunca murió, él tendrá que volver a la esfera natural y sufrir la muerte para cumplir con Hebreos 9:27 que dice: "está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio". Puesto que el cuerpo físico de Elías fue llevado al cielo sin haber visto la muerte (2 Reyes 2:9-12), él debe regresar a la tierra y morir. Puesto que los dos testigos son presentados como asesinados y luego como resucitados (Apocalipsis 11:7-12), parece que esta sería la ocasión perfecta para el cumplimiento de las Escrituras: Elías vendría otra vez, y finalmente vería la muerte para que pudiera ser juzgado. [3] La debilidad de este argumento, se encuentra en el hecho de que una multitud de santos será glorificada en la venida del Señor, sin nunca haber visto la muerte (1. Corintios 15:51-55; 1. Tesalonicenses 4:14-18), y sin embargo serán juzgados en el tribunal de Cristo. Mientras que el juicio sigue necesariamente después de la muerte, la muerte no es necesaria para el juicio.

Vemos entonces que Elías, y no Juan el Bautista, es el que ha de venir de nuevo. La nueva venida de Elías todavía no ha ocurrido, pero aún está por ocurrir durante el período de la gran tribulación.

Notas al Pie

[1] Lea Malaquías 3:1-6, para apreciar el contexto de tiempo y lugar en el que este mensajero vendrá. Se observará que será durante un tiempo de gran tribulación para Israel. El período de tribulación (la semana 70 de Daniel - Daniel 9:24-27) y el subsecuente reinado milenial parecen estar cercanos.

[2] Esto se basa en parte en Malaquías 4:5-6. Note que en el versículo seis, el Señor dijo: "no sea que yo venga y hiera la tierra con maldición". Esto indica que Elías debe venir primero a preparar el camino para Dios como el Mesías. Dios es el que está hablando en este versículo, y Él dijo que iba a venir a la tierra. Sin embargo, antes de que Dios viniera, vendría Elías. Esta es la razón por la que los judíos pensaron que Juan era Elías viniendo otra vez, porque Juan dijo que estaba preparando el camino para el Señor en cumplimiento de Isaías 40:3. Ellos razonaron que ya que Juan estaba preparando el camino para el Mesías, él debía ser el Elías profetizado (Mateo 3:11-12, Marcos 1:8, Lucas 3:16-17, Juan 1:21-25).

[3] Es por esta misma razón que a menudo Enoc es considerado como el otro testigo. Él es el otro único ser humano que no ha visto la muerte, porque fue transpuesto por el Señor (Génesis 5:24, Hebreos 11:5). 
 
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