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EL ANGEL DE JEHOVA




Por: Jorge E. Pino Valenzuela


En respuesta a la pregunta de mi Siervo, Pastor Pedro Pavez, respondo lo que he estudiado respecto a este tema, tan candente entre algunos siervos, y siervas que escudriñan las Sagradas Escrituras.


I) ENTENDIENDO LA IMAGEN DE DIOS

“Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;” (Hebreos 1:1-2 RV60)

Parto con este texto, por ser probablemente la base para explicar mi pensamiento, durante muchos años. Este tema lo he discutido tanto con personas trinitarias que aseguraban que las manifestaciones del Ángel de Jehová es una pre-encarnación de Jesucristo, como con hermanos del Nombre que han señalado que el Ángel de Jehová es la manifestación de la “Imagen” creada en el principio por Dios (Colosenses 1:15-17).


“Él es la imagen del Dios invisible [Jesús el Verbo o Palabra de Dios], el primogénito de toda creación.



Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten”

(Col 1:15-17 RV60)

Ahora bien, la Imagen de Dios (que es Jesucristo o el Logos [Verbo]), existía no diferente a Dios, sino que siendo Dios mismo. Lo que quiero explicar con esto, es precisamente que la Imagen de Dios, es su propia Palabra (Logos o Verbo), que, según la revelación de Juan 1:1 es Dios mismo.

Entendamos a lo que Pablo está aludiendo en estos versos de la Imagen de Dios, viendo la descripción que hace de ella:

“El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.”: El Verbo es la primera manifestación de Dios que encontramos en Génesis 1, por medio de su Palabra Dios fue formando y creando TODAS las cosas. “Y dijo Dios… y fue hecho”. Esta acción creadora es la Palabra Obrando en la creación… Dios mismo en proceso creador; Jesús el Verbo creando.

Así como es la palabra de una persona, propia y exclusiva del individuo, el Verbo o Palabra de Dios es propia de Él. Proverbios 23:7 señala que “Cual es el pensamiento dentro del corazón del hombre, tal es él”. Este proverbio puede aplicarse directamente al Verbo, que es, según la definición de algunos eruditos “el plan, la idea o el pensamiento”.

Se nos dice que “Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.” Precisamente es Juan, quien en el contexto del “Verbo de Dios” que fue “hecho carne” (Juan 1:1), describe en forma poética lo mismo que Pablo explica de la Imagen de Dios, veamos:

“En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.

Este era en el principio con Dios.

Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.”

(Juan 1:1-4 RV60)


Pablo y Juan concuerdan que tanto el Verbo de Dios, como la Imagen de Dios:

· Son desde el principio,

· Eran la misma sustancia,

· Fueron el objeto y el medio de la creación de todas las cosas “visibles” e “invisibles”.

Cabe señalar en este punto, que la descripción de ambas figuras utilizadas por los escritores sagrados (el Verbo o Logos y la Imagen), es el mismo Jesús, en la forma o modo que existió anterior a su encarnación. Dicho de otro modo, para que no se me malentienda: Jesús es el Logos y la Imagen de Dios mismo, es decir, “Dios mismo” y la “Misma Imagen de su Sustancia”. Esta última frase avalado por Juan 1:1 y Hebreo 1:3.

Aquí entra en juego otro texto que es importante considerar

Hebreos 1:3 el cual [Cristo], siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder

El escritor de Hebreos hace otra referencia a “La Imagen” de Dios, donde Pablo dice que: “Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten”, el escritor de Hebreos nos dice que es Jesucristo mismo la imagen del Dios invisible y que sustenta todas las cosas “con la Palabra” (Una vez más vemos como la Palabra (Logos) y la Imagen son usadas de forma intercambiable).

Todo lo anterior es necesario entenderlo para definir que LA IMAGEN a la que hace referencia Colosenses es otra figura del LOGOS o Verbo de Dios, su Palabra. Es imposible pensar que la CREACION de la IMAGEN se esté refiriendo a algo FISICO, porque DIOS es supra físico… es un error pensar que la Imagen de Dios está haciendo referencia a un cuerpo tal cual como el nuestro (que es producto de la imaginación trinitaria). Esto también se aplica a Génesis 1:26, cuando es formado el hombre. Dios no puso una “nariz igualita a Adán como la que Él tiene”. Dios puso características propias de Él como Padre a su criatura… capacidad, intelecto, pensamientos, libre albedrío, etc. Imaginarnos a Dios y su imagen como algo físico en el Antiguo Pacto, es limitar a Dios. La Imagen de Dios, es parte de sus características.

II) ENTENDIENDO LA MANIFESTACION DEL ANGEL DE JEHOVÁ.

Entendiendo lo anterior, comprendemos entonces que DE NINGUNA MANERA, las manifestaciones del Ángel de Jehová puede haber sido Jesucristo pre-encarnado, porque si existe un “Jesucristo pre-encarnado”, estamos hablando de Dios mismo, su Palabra, el Eterno.

Volvamos al primer texto. Dios ha hablado de MUCHAS MANERAS en la antigüedad (definamos antigüedad como el Pacto Antiguo), pero SOLO en estos POSTREROS TIEMPOS, es decir, en los tiempos de los escritores del Nuevo Pacto (Nuevo Testamento), ha hablado por medio del Hijo, o Dios Manifestado en Carne. Cristo NO interactuó como tal, o en la manifestación Hijo anteriormente. Decir tal, sería avalar una postura dualista de Dios.

Todas las manifestaciones del Ángel de Jehová, son precisamente teofanías de Dios. Eran Ángeles (uno, o varios a veces), actuando en NOMBRE DE DIOS… veamos esto:

Esto es lo que se conoce como la "ley de agencia". "El punto principal de la ley de agencia judía se expresa mediante el dictum "El agente de una persona se considera como si fuese la persona misma" (Ned. 72b; Kidd. 41b)." The Encyclopedia of the Jewish Religion, (La Enciclopedia de la Religión Judía).

Los ángeles que pronunciaron la ley eran agentes o representantes de Dios. Como tales, tenían absolutamente toda la autoridad no solamente como para poder hablar en Su nombre, sino que para apoderarse de Su nombre como en Éxodo 20:2: "Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud."

¿Existe algún ejemplo de esto en otra parte de la Biblia?, pues claro. El caso del Centurión de Mateo 8:5, es el mismo relato que encontramos en Lucas 7:3. En el relato de Mateo (judío) se nos relata que es el Centurión mismo quien va a Jesús a pedir por su siervo. Sin embargo, en Lucas, se nos informa que fueron los ancianos de una sinagoga en Capernaúm los que fueron a pedir en NOMBRE del Centurión. ¿Por qué Mateo dice que es el mismo Centurión?, porque a pesar que efectivamente fueron los ancianos los que hablaron directamente con Jesús, la Ley de Agencia se cumple y es como si el mismo Centurión rogara a través de ellos.

Teniendo este ejemplo, podemos ver más claramente a los ángeles (mensajeros) hablar en Nombre de Dios:

En la Zarza: Éxodo 3:4-15, se nos dice que Jehová se le apareció a Moisés en la zarza ardiente, pero Hechos 7:30-32 nos aclara que: “Cuarenta años después, un ángel le apareció en el desierto del monte Sinaí, en la llama de fuego de una zarza.”

¿Quién entregó las Tablas de la Ley a Moisés en el Monte? ¿Quién se le apareció (la espalda) a Moisés cuando éste pidió ver el Rostro de Dios? Pues la Biblia en Hechos 7:53 señala que Israel recibió la Ley por disposición de ANGELES… nuevamente.

En definitiva, el ángel de Jehová nunca es Dios mismo, sino una teofanía, un ángel literal. Para fundamentar esta última idea, uno destacaría que los ángeles son portavoces, mensajeros, y agentes de Dios. Es decir, esta idea afirma que es correcto decir que “el Señor dijo” o “el Señor hizo” aunque Él lo dijo o lo hizo mediante la agencia de un ángel. Bajo este criterio, una descripción de un hecho de Dios en la narración de una apariencia angelical es simplemente una forma de decir en breve que Dios obró a través del ángel. Ya que los escritores bíblicos esclarecen al principio de los relatos que un ángel era el agente directo, no tiene que existir ninguna incertidumbre o divergencia. En esta idea, las personas que reconocieron la visita de Dios o estaban equivocadas en su creencia que habían visto a Dios mismo, o, más razonablemente, reconocieron que Dios estaba usando un ángel para hablarles y entonces se dirigieron a Dios mediante el ángel. Hay otra forma de armonizar esta tercera idea con los versículos de la Escritura que identifican al ángel de Jehová con Jehová mismo: a saber, que el ángel apareció visiblemente, pero que el Señor también estaba presente invisiblemente. Entonces, las referencias al Señor como actuando o hablando podrían significar literalmente el Señor y no el ángel.

Otros textos que sirven para hacer una comparación pueden ser revisados, algunos ejemplos son la lucha de Jacob con Dios (Génesis 32), que luego el profeta Oseas explica que fue un ángel (Oseas 12:4)

Otro argumento que da fuerza a esta explicación es que a Dios ¡NADIE LE VIO JAMAS!

¿Por qué es importante esto?... porque precisamente la DIVINIDAD es tan inimaginablemente grandiosa, que es imposible que una criatura mortal pueda verla sin caer muerta de inmediato.

A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer [en estos postreros tiempos].

(Juan 1:18 RV60)

Y Jehová dijo a Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre. El entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente. Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá. Y dijo aún Jehová: He aquí un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña; y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado. Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; mas no se verá mi rostro.

(Éxodo 33:17-23 RV60)

Te mando delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que dio testimonio de la buena profesión delante de Poncio Pilato, que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo, la cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.

(1Timoteo 6:13-16 RV60)

El primer texto de Juan se explica casi sólo. Dios nunca fue visto en realidad, sólo fueron manifestaciones angelicales. Sólo Jesucristo (el Hijo), o Dios manifestado en Carne, le dio a conocer… 1 Timoteo 3:16 en una frase de ese hermoso cantico del siglo primero dice:

“Grande es el misterio de la piedad… Dios… fue visto de los ángeles”

Es decir, que ni siquiera los ángeles realmente han visto la inaccesible luz de la divinidad de Dios. Compare lo que Job nos cuenta de los ángeles:

¿Será el hombre más justo que Dios? ¿Será el varón más limpio que el que lo hizo? He aquí, en sus siervos no confía, Y notó necedad en sus ángeles; ¡Cuánto más en los que habitan en casas de barro, Cuyos cimientos están en el polvo, Y que serán quebrantados por la polilla!

(Job 4:17-19 RV60)

En el Segundo texto (Éxodo 33), está implícito el argumento de que a Dios NADIE le vio jamás, es por eso el temor que tuvo Manoa y muchos otros personajes del Antiguo Testamento cuando se les aparecía el Ángel de Jehová y temían morir. Moisés NO vio a Dios, vio la espalda de un ángel que representaba a Dios. Si vio realmente a Dios, entonces

a) O debió morir o,

b) Dios tiene un cuerpo físico (siendo que Dios es Espíritu Juan 4:24)

Es más lógico pensar, que al igual que los otros personajes vio una teofanía, un ángel agente de Dios.

El tercer texto es impresionante porque muestra a Jesús con ambas naturalezas… primero el Rey de reyes y Señor de señores (visible, el Logos encarnado), y luego en su Deidad el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, es maravilloso como Dios muestra ambas naturalezas en estos versos. Dios tiene la libertad de mostrar Su presencia, al mismo tiempo que los humanos tienen que ser protegidos de Su presencia inmediata.

En definitiva:

Dios NUNCA fue visto realmente en el Antiguo Testamento; sólo el Hijo (Dios manifestado en carne) le ha mostrado en estos postreros tiempos. Lo que aparecía a los patriarcas y personajes del antiguo testamento eran ángeles, los cuales representaban a Dios en todo momento, esto le sucedió a personajes como Abraham, Moisés, Jacob, Manoa, etc.

Dios les bendiga