BUSCAR EN ESTE BLOG

Búsqueda personalizada

EL AVIVAMIENTO PENTECOSTAL EN LA CALLE AZUSA


William Seymour y su esposa Jennie Moore 
William Joseph Seymour (1870-1922), quien era ciego de un ojo y estudiante en el colegio de Charles Fox Parham, era un ministro del Movimiento de Santidad de raza negra. Fue invitado a los Ángeles por una pequeña iglesia del Movimiento de Santidad, lugar en el cual predicó el mensaje pentecostal, a pesar de que todavía no había recibido el Espíritu Santo.

Después de su predicación se le prohibió la entrada a la iglesia donde lo habían invitado, pues el líder de la iglesia rechazó la doctrina de Seymour, pero continuó realizando servicios en los hogares de dos familias: La casa de Edward Lee y la de Asberry, sobre la calle Bonnie Brae. Las familias blancas de las iglesias de Santidad locales también empezaron a asistir, lo cual era algo histórico en los Estados Unidos ya que eran tiempos de discriminación racial.

Edward Lee, recibió el Espíritu Santo hablando en lenguas el 09 de abril de 1906 mientras oraba con con Seymour y Lucy Farrow. Farrow, quien era una predicadora de raza negra del Movimiento de Santidad, fue quien había presentado a Seymour ante Parham, quien introdujo a Farow al movimiento pentecostal.

Seymour, en el servicio de la noche relató lo que había acontecido con Edward Lee, el Espíritu Santo se derramó y Jennie Moore, quien sería la esposa de Seymour también recibió el Espíritu Santo. Al tercer día de lo sucedido, Seymour y otros más, recibieron el Espíritu Santo.

Cuando se comenzó a llenar la casa en la Calle Bonie Brae, necesitaron un lugar más grande, alquilando un edificio vacante en la 312 Calle Azusa. En este edificio se había congregado la Iglesia Episcopal Africana (AME, por sus siglas en inglés), pero el 14 de abril de 1906, se dio inicio al primer servicio de la misión de la Calle Azusa.


Se hicieron servicios diarios dedes 1906 hasta 1909, fue este movimiento en la Calle Azusa la que el que difundió el mensaje pentecostal en todo el mundo. A la Calle Azusa vinieron ministros y hermanos de todas partes para recibir el Espíritu Santo, quienes al experimentar su pentecostés, llevaron esta experiencia y las noticias de lo que Dios estaba haciendo en la Calle Azusa a los lugares y países de donde venían.