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JESÚS: ¿UN dios O DIOS? (JUAN 1:1)

Por: Jorge E. Pino Valenzuela
Fuente: http://prjorgeepinovalenzuela.blogspot.com/

En [el] principio la Palabra era, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era un dios.
(Juan 1:1 Nuevo Mundo (Los TJ))
En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el

Verbo era Dios.  (Juan 1:1 LBLA)




Griego original
Traducción literal
"en arche en ho logos"
"en el principio era la palabra..."[1]
"kai ho logos en pros ton theon"
"y la palabra estaba con el Dios..."
"kai theos en ho logos"
"y Dios era la palabra" o "y la palabra era Dios"



Probablemente el texto favorito de la secta de los “Testigos de Jehová” para poner en duda la divinidad de Jesucristo sea precisamente este verso. Dado que ellos niegan rotundamente la divinidad de Jesús, se hace necesario entender el pensamiento y las deducciones que hacen propias en este tema doctrinal.

Tal cual como el mundo trinitario, los Testigos de Jehová, interpretan tendenciosamente este verso. Es posible que, a simple vista, no se vean iguales las posturas doctrinales de ambos pensamientos, pero de todas maneras llegan a una misma conclusión en su pensar: Jesús es un dios subordinado, procedente y por lo tanto, limitado. No hay forma de qué, siendo una “persona que procede”[2], pueda ser el Todopoderoso Dios que nos presenta el libro de las Revelaciones[3].


Sin embargo un estudio de la lingüística y gramática griega, desecha ambas posturas y demuestra que el “Logos”, es Dios mismo y no un “dios procedente” y/o “un dios menor”.



Probablemente el texto favorito de la secta de los “Testigos de Jehová” para poner en duda la divinidad de Jesucristo sea precisamente este verso. Dado que ellos niegan rotundamente la divinidad de Jesús, se hace necesario entender el pensamiento y las deducciones que hacen propias en este tema doctrinal.

ANALISIS DEL TEXTO


El texto habla que “En el principio existía el Logos”, fíjese en el detalle, no dice: “Desde el principio…”, a ojos del lector menos avisado, esto no tiene importancia, sin embargo, esto es importante. Que el Logos no “vino a ser” es una declaración intencional, que cualquier judío de la época podía entender. Sólo Dios era antes de que las cosas existieran, sólo Dios es capaz de auto-subsistir mucho antes del génesis de todo. ¡El Logos NO vino a ser… el Logos ya era! En definitiva, lo único que antecede a todas las cosas es Dios mismo, y el Logos, dice Juan, ya existía.

La frase que continúa es “el Logos estaba con Dios”. Esta frase es uno de las “cartas” más jugadas que el trinitarismo utiliza para hacer distinción entre una deidad llamada “Padre” y otra que se llama “Hijo”. Algunos traductores incluso traducen este verso utilizando la frase “cara a cara en íntima comunión”[4].

Esta sola idea, en realidad es el pensamiento común al leer la teología trinitaria. En un loable intento de reconciliar esta falacia con los principios monoteístas del Dios y el pueblo de Israel, dicen creer en UN SOLO Dios, sin embargo, este SOLO DIOS puede estar mirándose a la cara con otro dios… casi al igual que los panteones griegos, egipcios y/o babilónicos.

Warfield, un autor trinitario, describe esta segunda frase de la siguiente manera: "El [Logos] estaba siendo desde toda la eternidad el compañero de Dios". Sí, así como lo lee. Este es el pensamiento trinitario, una triada de dioses que forman entre sí a un solo dios.

Un estudio concienzudo del artículo “con” (del griego “pros”), puede dar una luz increíble a esta interpretación tan absurda de “dos dioses mirándose cara a cara”.


STRONG señala que la palabra “pros” es una preposición de dirección, que puede traducirse “hacia” o “perteneciente a”. La preposición se encuentra en acusativo, y efectivamente en estos casos el griego permite traducirla como “en relación a…”, por lo que Juan pudo haber dicho: “el Logos pertenece, o está relacionada, o se refiere a Dios”.


Manifestar que Juan quiso decir que había más de un dios en la eternidad pasada, es decir que Juan renunció voluntariamente a todos los principios aprendidos en el Antiguo Testamento, y descartó de plano la inspiración de los textos sagrados que había aprendido desde su niñez.

El verso 18 de Juan 1, puede ser reveladora para entender en que estaba pensando el apóstol cuando escribía esta carta. La fraseología del texto dice literalmente: “el unigénito Dios”[5]. Y no “el unigénito hijo de Dios”… Juan entendía cabalmente que estaba refiriendo todo el tema al Dios único del antiguo testamento y a Su Palabra. Cómo mi palabra es la expresión de mi mente y la proyección de mis pensamientos y en nada diferente a mí, así mismo, el Logos de Dios es la expresión de su mente y la proyección de sus pensamientos.


Aún, si la preposición “pros” significara literalmente “con”, tampoco afecta la deidad indivisible de Dios, ni la parcializa. Su Palabra (Logos) estaba en su UNICO e INDIVISIBLE Ser, como el propósito o el plan de Dios para la creación y el hombre.

La tercera frase que encontramos en el texto es: “kai theos en ho logos” que literalmente se lee: “…y Dios era la Palabra”. La argumentación de la secta Testigos de Jehová, argumenta que esta frase que, por faltar un articulo definido antes de “theós” (es así efectivamente), debiera ser añadido el articulo “un”, por lo cual, terminan traduciendo el texto como “… y la Palabra era un dios”.

Sobre la base presupuesta que los Testigos de Jehová identifican a Jesús como el arcángel Miguel, han tenido que “revisar” todos aquellos textos en que se afirma la deidad del Señor. Esto ha creado variadas inconsistencias en la traducción tendenciosa de “el Nuevo Mundo”. Sin embargo, esto es inconsistente con la gran mayoría de lingüistas y teólogos que conocen a plenitud los idiomas originarios y particularmente la traducción de esta frase. Sólo se debe revisar la gran cantidad de traductores que han traducido esta última frase sin anteponer el artículo definido “un” al texto.


La injustificada añadidura del artículo, no considera la más básica consideración gramatical griega. Este verbo se conoce como verbo copulativo, o de enlace. Quiere decir que enlaza el nombre de un lado, con el nombre de otro lado. Vale decir: La palabra “Dios” en esta frase, es un predicado nominal o nominativo; y su traducción es correcta en la mayoría de las biblias que encontramos hoy en día (con excepción de la versión “del Nuevo Mundo”). La inserción del articulo “un” debe ser repudiado por cualquier lingüista medianamente serio.

Un examen a este tipo de verbo de enlace en otros pasajes similares da por sentado que la forma de traducir de los “expertos griegos” que realizaron esta versión de las Escrituras, es defectuosa y debe ser rechazada.


Dentro del mismo capítulo tenemos dos veces la construcción gramática (v.6 y v.12), los cuales, según la versión de los Testigos de Jehová debieran ser traducidas de la siguiente manera:

a) v. 6 Hubo un hombre enviado de [un] Dios, el cual se llamaba Juan.

b) v. 12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de [un] Dios.


Incluso en sus propias traducciones esto no es así. Por lo tanto, saque sus propias conclusiones al respecto.

El contexto en el cual se presenta este verso acaba con cualquier argumento que se tenga contra la deidad de Jesús.


Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.
En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

(Juan 1:3-5 RV60).

En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.
A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

(Juan 1:10-11 RV60)



[1] Las diferentes versiones traducen bien la palabra “logos” como: Logos, Palabra o Verbo. Sin embargo, no existe problemas con esto, tiene el mismo sentido cada una de estas palabras.

[2] Credo Trinitario Atanasio.


[3] Apocalipsis 1:8


[4] Luis Carlos Reyes citando en Youtube citando un libro de Gramática de A.T. Robertson.


[5] Versiones EUNSA y LBLA