EL SACERDOCIO SEGÚN EL ORDEN DE MELQUISEDEC (REY DE SALEM Y SACERDOTE DEL DIOS ALTÍSIMO)

Por: Rigoberto Gómez López

Uno de los personajes en la Biblia que nos despierta mucha curiosidad es Melquisedec. Saber o entender quién era este personaje no es algo esencial para la salvación; sin embargo, es bueno conocer que estaba profetizado que Jesucristo tendría un sacerdocio perpetuo según el orden sacerdotal de Melquisedec, así lo declara Salmo 110:4 al decir: “Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec”.

Melquisedec viene del hebreo melek (rey) y tsedek (justicia), es decir, rey de justicia. En Génesis 14: 18-20 se dice que es “…rey de Salem…” (v18), donde Salem (Hebreo shalem) significa paz, en otras palabras, rey de paz. En el nuevo testamento se retoma esta porción de la escritura al decir que su nombre “…significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz” (Hebreos 7:2).

EN JESUCRISTO SE CUMPLIÓ LA PROFECÍA DE SALMO 110:4

Hablando de Jesús, Hebreos 5: 10 afirma que “…fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec”, cumpliéndose de esta manera la profecía “…Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec" (v6)

Es importante tener en cuenta que el sacerdote era alguien “…tomado de entre los hombres…constituido a favor de los hombres en lo que a Dios se refiere, para que presente ofrenda y sacrificio por los pecados” (Hebreos 5:1). Esto nos da a entender que el sacerdocio solamente puede ser ejercido por alguien tomado de entre los hombres, razón por la cual Jesús participó de carne y sangre (Hebreos 2:14) “porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a la descendencia de Abraham. Por lo cual debía ser semejante en todo a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote…” (Hebreos 2:16-17)

MELQUISEDEC AL SER SACERDOTE DE DIOS, TENÍA QUE SER UN HOMBRE 

Por lo antes expuesto, Melquisedec debía ser tomado de entre los hombres para ser llamado “…sacerdote del Dios Altísimo…” (Génesis 14:18). En Hebreos 7:11, hablando de Jesús, dice “…otro sacerdote según el orden de Melquisedec…”, es decir, que Jesucristo y Melquisedec son dos sacerdotes distintos pero según el mismo orden sacerdotal. 

Lo anterior, lo reafirma el escritor de Hebreos diciendo “Y esto es aún más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta UN SACERDOTE DISTINTO”, de tal forma que no queda ninguna duda que Jesucristo y Melquisedec son DOS SACERDOTES DISTINTOS.

A Melquisedec nunca se le menciona como un ser angelical, pues debía ser un hombre constituido sacerdote a favor de los hombres. Tampoco es una teofanía porque Dios, en el antiguo testamento, nunca participó de carne y sangre, solamente tomada una apariencia humana para manifestarse a los hombres. 

Algunos piensan que Melquisedec es el mismo Jesucristo, pero la Biblia dice que era “semejante al Hijo de Dios” (Hebreos 7:3) y jamás dice que era EL HIJO DE DIOS. Recordemos que Melquisedec debía ser hombre para ejercer el sacerdocio y Dios se manifestó en carne, es decir, en Jesucristo “cuando vino el cumplimiento del tiempo…nacido de mujer y nacido bajo la ley” (Gálatas 4:4)

¿QUÉ SIGNIFICA SIN PADRE, SIN MADRE?

Algunos sugieren que estas palabras dan a entender que el origen de Melquisedec es eterno, pero “sin padre” viene de la palabra apátor (según el diccionario Vine=sin genealogía registrada) que en el griego clásico significaba generalmente alguien sin padre, pero también a una persona de padre desconocido. Apater también era utilizado para referirse a un hijo bastardo, por tal razón, algunos piensan que el escritor de Hebreos utiliza “sin madre” seguido a la expresión “sin padre” para indicar que era un hijo legítimo pero se desconocía quiénes fueron sus padres, es decir, carecía de un origen genealógico rastreable.

LA SUPERIORIDAD DEL SACERDOCIO DE CRISTO SEGÚN EL ORDEN DE MELQUISEDEC

Para comprender este tema se hace necesario tomar las declaraciones sobre Melquisedec en su contexto. El tema presentado por el escritor de Hebreos en los versículos leídos es el sacerdocio, específicamente, está distinguiendo entre el sacerdocio del orden de Melquisedec y el sacerdocio Aarónico. 

Para el sacerdocio según el orden de Aarón se tenía que ser de la tribu de Leví y de la familia de Aarón (“…ciertamente los que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio…” Hebreos 7:5), la genealogía era de gran importancia. El sacerdocio de Melquisedec era totalmente distinto porque su “…genealogía no es contada de entre ellos…” (Hebreos 7:6) pues Leví nació mucho tiempo después; además, esta porción de la escritura nos da a entender que Melquisedec si tenía un origen humano pero no entre los Levitas. Melquisedec permanece sacerdote para siempre porque su orden sacerdotal quedó abierta sin importar que pasaran los años hasta la llegada de Jesucristo, pues no está limitada a ningún tipo de descendencia en la cual se tenga que revisar la genealogía; además, Jesucristo no es de la tribu de Leví, es de la tribu de Judá y por lo tanto no puede ejercer el sacerdocio Aarónico “porque manifiesto es que nuestro señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio. Y esto es aún más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta un sacerdote distinto, no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, SINO EL PODER DE UNA VIDA INDESTRUCTIBLE” (Hebreos 7:14-16). El sacerdocio levítico fue autorizado por el mandamiento, mientras que el sacerdocio de Cristo por el poder de una vida indestructible.

La superioridad del sacerdocio según el orden de Melquisedec lo comprendemos al leer que “…sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor” (Hebreos 7:7) haciendo una clara referencia de la bendición que recibió Abraham (el menor) de Melquisedec (el mayor). Recordemos que Leví “…aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro” (Hebreos 7:10) siendo bendecido también Leví ya que estaba todavía en los lomos de Abraham pues aún no había nacido. 

JESÚS PUSO FIN AL SACERDOCIO LEVÍTICO HACIENDO NECESARIO EL CAMBIO DE LEY

El apóstol Pablo dice “porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley” (Hebreos 7:12) “Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto” (v22). El pacto de la ley prometía bendición para la obediencia, pero amenazaba con la muerte por la desobediencia. El nuevo pacto es un pacto de gracia incondicional. “Al decir: nuevo, ha dado por viejo al primero…” (Hebreos 8:13), “porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres…” (Hebreos 7:28); sin embargo, de Jesucristo se dice: “mas éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable; por lo cual puede salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios…” (Hebreos 7:24-25).